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La Dra. K y sus pacientes en los noticierosInfertilidad masculina - Varicolectomía versus IVF/ICSI - La decisión de una parejaTammy y Chris Oczkowski Video en Fox 26, el 6 de setiembre del 2003 Mi esposa y yo tratamos de tener niños por más de cinco años, desilusionándonos mes tras mes. Hace aproximadamente 3 años, optamos por realizarnos pruebas de fertilidad, las cuales mostraron que los niveles hormonales de mi esposa eran normales y que había un leve problema en la calidad de mis espermatozoides. Sin embargo, los doctores nos dijeron que el conteo de espermatozoides era lo suficientemente alto como para contrarrestar nuestra preocupación. Con esta información tratamos todos los trucos sobre los cuales leímos, desde la programación del tiempo preciso de las actividades sexuales con la ayuda de los "kits" de ovulación, hasta la inclinación de la pelvis de mi esposa por varios minutos después de tener relaciones sexuales. Durante los 2 años siguientes seguimos tratando de concebir sin suerte. Al aproximarnos a los 30 años de edad, el instinto maternal de mi esposa y mi deseo de tener una familia se pronunciaron. En este momento comenzamos a buscar asistencia profesional. Nuestra búsqueda al azar de un especialista en fertilidad comenzó con la Dra. Sonja Kristiansen, M.D. Antes de finalizar nuestra primera consulta, supimos que la Dra. Kristiansen era la persona indicada para nosotros. La Dra. Kristiansen rápidamente nos transmitió que ella conoce el tema, está abierta a preguntas, es minuciosa, que le preocupa nuestra comodidad y que nunca está apurada.
La Dra. Sonja Kristiansen comenzó explicando la parte básica, las pruebas de fertilidad para nosotros dos. En un par de días tuvimos la respuesta a nuestro problema. El problema tenía que ver con la calidad de los espermatozoides. A mí me diagnosticó varicocele, situación que ocurre cuando una o ambas venas de los testículos permiten que fluya demasiada sangre hacia el escroto. La medicina actual sostiene que el exceso de sangre en los testículos causa demasiado calor, lo cual causa que los espermatozoides se desarrollen demasiado rápido y, por lo tanto, sean anormales.
Se nos dieron tres opciones: varicocelectomía (reparación de la varicocele para reducir el flujo sanguíneo hacia el escroto), fertilización in vitro, adopción o continuar sin ningún cambio. Después de hablar sobre las opciones con la Dra. Kristiansen y de considerarlas cuidadosamente, mi esposa y yo optamos por la fertilización in vitro.
A los pocos días comenzamos con el tratamiento in vitro. El tratamiento incluyó varias visitas a la oficina de la doctora, inyecciones que aumentaron el conteo de óvulos de mi mujer para que pudieran extraerse, fertilizarse y luego transferirse (o implantarse) nuevamente a su útero. Unas pocas semanas después, se recogieron 19 espermatozoides individuales, se extrajeron 19 óvulos de sus ovarios y cada uno fue fertilizado en una placa de petri utilizando una aguja microscópica, es decir un proceso llamado inyección intracitoplasmática de espermatozoides ("Intracytoplasmic Sperm Injection", ICSI).
Durante 5 días los óvulos fecundados (o fertilizados) crecieron fuera de ella. Al regresar a la oficina de la Dra. Kristiansen se nos mostró algo increíble. 19 embriones, que se combinaron, podían apenas verse a simple vista y eran más pequeños que el grano de arena más diminuto. Bajo microscopio pudimos ver claramente las células individuales de los embriones. La Dra. Kristiansen nos informó acerca de los porcentajes históricos que correspondían a la probabilidad de que cada embrión sobreviviera. Mi esposa y yo decidimos transferir tres embriones a su útero.
¡14 largos días después, mi esposa se realizó una prueba de sangre cuyo resultado indicó que el procedimiento había sido exitoso! Siete meses más tarde experimentamos el nacimiento de un varoncito saludable y feliz que pesaba 6 librascon 5 onzas.
Mi esposa describe su experiencia con la Dra. Kristiansen y la infertilidad:
El día en el cual sentí el movimiento de mi bebé por primera vez, fue la sensación más increible que sentí en mi vida. En ese momento supe cuán real este bebé era y la bendición que este bebé iba a representar. Fue entonces que me di cuenta que esto no habría sido posible sin la experiencia de una especialista en fertilidad del nivel de la Dra. Sonia Kristiansen. No existen palabras para expresar lo que siento por ella y mi agradecimiento no parece ser suficiente.
Yo describo mi experiencia con la Dra. Kristiansen y la infertilidad:
La primera noche en la que todos regresamos a casa del hospital y me senté en la silla mecedora alzando a mi nuevo varoncito, comencé a reflexionar acerca de nuestra experiencia a lo largo de los últimos cinco años. La magnitud del milagro que estaba alzando en mis brazos finalmente me llegó, todas mis emociones me sobrellevaron y comencé a llorar. La Dra. Kristiansen fue la persona que hizo que mis sueños se transformen en realidad.
ACTUALIZACIÓN: tanto la Revista de la Asociación Americana de Medicina ("Journal of American Medical Association") como su equivalente británico, the Lancet, publicaron un informe en el verano de 2003 que afirmó que las tasas de embarazo después de varicolectomías no mostraron mejoría alguna. El informe concluyó que si bien las varicolectomías se realizaban ampliamente, no existe estudio que haya demostrado que este procedimiento realmente mejore la tasa de embarazo.
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